REFLEXIONES
¿Para qué sirve
realmente la ética?
Adela Cortina
La ética se
refiere pues al carácter que forjamos en nuestro madurar, para cumplir con el
fin mismo de la vida humana, mientras que la moral, se refiere al carácter,
costumbres y usos, pero también a la morada en que habita el individuo, de este
modo, la ética trata de “la formación del carácter de las personas, de las instituciones
y de los pueblos”, de esta manera, la ética tiene sentido porque nos
permite
ser conscientes de que tanto personas como instituciones tenemos la capacidad
de cambiar, desde nuestra libertad podemos escoger entre diferentes cursos de
acción.
Forjarse
un buen carácter es uno de los fines mismos de la vida, cultivar hábitos que
sean positivos “a través de la educación es lo que requeriría una educación de calidad
”. Porque la ética nos transforma
internamente mediante el obrar bien, por eso la cosmética que intenta maquillar
los vicios, acaba mostrándose antes o después, desvelando los verdaderos
motivos de nuestro actuar. Así, la ética sirve para forjarse un buen carácter,
que cultive las virtudes y aleje los vicios, permitiéndonos ser felices y
justos.
El enfoque de
las capacidades de M. Nussbaum: Un
análisis comparado con nuestra teoría de
las necesidades
Las capacidades
humanas de manera concreta son “lo que las personas son realmente capaces de
hacer y de ser”. los funcionamientos “constituyen partes del estado de una
persona” y, teniendo en cuenta que dichos funcionamientos son “intrínsecamente
valiosos”, representan estados de bienestar. Las capacidades se refieren al
conjunto de funcionamientos que son factibles para una persona, pudiendo
elegir.
Democracia deliberativa
Adela Cortina
La
deliberación para la democracia permite hacerla creíble y mostrar con hechos
que ése debería ser el procedimiento habitual en la vida cotidiana para decidir
con justicia en cuestiones vitales que afectan a todos. Que debería convertirse
en costumbre el diálogo de quienes están dispuestos a argumentar y también a
dejarse convencer con argumentos, y lo otro, el recuento de votos sin auténtico
diálogo, debería ser lo excepcional, no digamos ya la imposición. Una
convicción semejante tendría que alcanzar poco a poco a las Cámaras y los
partidos, si el rótulo "democracia deliberativa" quiere significar
algo operativo en la vida política.
Ética: Cap 1:
Problemas
Morales y Problemas
éticos. Barcelona: Editorial
Adolfo
Sánchez Vázquez
Los
problemas práctico-morales, los éticos se caracterizan por su generalidad, si
al individuo concreto se le plantea en la vida real una situación dada, el
problema de cómo actuar de manera que su acción pueda ser buena, o sea, valiosa
moralmente, tendrá que resolverlo por sí mismo con ayuda de una norma que él
reconoce y acepta íntimamente. Será inútil que recurra a la ética con la esperanza
de encontrar en ella lo que debe hacer en cada situación concreta. La ética
podrá decirle, en general, lo que es una conducta sujeta a normas, o en que
consiste aquello lo bueno que persigue la conducta moral, dentro de la cual
entra la de un individuo concreto, o la de todos. El problema de qué hacer en
cada situación concreta es un problema practico-moral, no teórico-ético. En cambio,
definir qué es lo bueno no es un problema moral que corresponda resolver a un
individuo con respecto a cada caso particular, sino un problema general de
carácter teórico que toca resolver al investigador de la moral, es decir, al
ético.
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